- Marca:
- GRANADO
- Aroma:
- SANDALO
Nadie que haya podido viajar una vez a través de la India podrá olvidar alguna vez el característico perfume del sándalo. Un aroma que inunda cada estancia de la casa, impregna las prendas y baña el cuerpo. La fuente de este aroma es un árbol perenne que llega a alcanzar alturas de diez metros y florece durante todo el año. El sándalo no es demasiado selectivo a la hora de elegir su localización. Lo encontramos tanto en valles fértiles como en laderas de montañas. De hecho, el aroma de su madera parece crecer en intensidad en los suelos más pobres y secos. Sus hojas, grandes y de apariencia coriácea, recuerdan a las del laurel.
Sus flores no desprenden el característico aroma. Suelen tener cuatro pétalos, amarillos en su apertura que se van tornando rojizos gradualmente. Las encontramos en panículas en los extremos de las ramas.Los árboles de sándalo son lo que denominamos hemiparásitos. Sus nutrientes los extraen parcialmente de las raigambres de las plantas próximas, aunque también pueden sobrevivir solos. Son numerosas y muy variadas las plantas que pueden servir para nutrirlo, encontrando entre ellas algunas hierbas altas como, por ejemplo, la paja canalera (Saccharum spontaneum), las palmeras o las araliáceas.
Al contacto con las raíces de la planta anfitriona, las puntas de las raíces de los retoños del sándalo forman un órgano llamado haustorio que penetra en las raíces de la anfitriona. Al crecer, forma nódulos de hasta dos centímetros de tamaño que permiten al árbol del sándalo controlar las raíces de la anfitriona. El árbol del sándalo puede llegar a robarle tantos nutrientes a la planta anfitriona que esta tiene dificultades para crecer.
