- Marca:
- MILLEFIORI MILANO
El brillo del ámbar blanco se entrelaza con toques cítricos y un corazón mineral de ámbar líquido y flores blancas. En el final, los suaves matices de la haba tonka y los almizcles revelan una elegancia natural y magnética
Una soluzione elegante per rinnovare il tuo diffusore Millefiori Milano con la fragranza che ami. Il flacone dal profilo slanciato e l’etichetta minimal custodiscono il colore vibrante della fragranza, per continuare a creare atmosfere personali con stile.
La luminosità dell’ambra bianca si intreccia con accenti agrumati e con un cuore minerale di ambra liquida e fiori bianchi. Sul finale, le sfumature morbide della fava tonka e dei muschi svelano un’eleganza naturale e magnetica.
MADE in ITALY
MADE by MILLEFIORI MILANO
· RECAMBIO DE DIFUSOR MIKADO de aceites esenciales combinado con la fragancia. Duración hasta 4 meses. Nuestros recambios han sido creados para perfumar la estancia con un olor duradero y sutiles notas de fragancia.
· DISIPADOR DE OLORES – Perfuma tu hogar con un aroma natural, frutal y floral para eliminar los malos olores. Coloca el Mikado en una habitación, salón, cuarto de baño, cocina, pasillo y oficina para dar un aroma fresco y diseñar la estancia
· FÁCIL CONTROL Y DURACIÓN DE FRAGANCIA – Podemos controlar la concentración del aroma quitando una o dos varillas que estén en contacto con la fragancia. Cuando notemos menos aroma, simplemente giramos la posición de las varillas para que los extremos secos se empapen y los extremos húmedos desprendan de nuevo el aroma.
· En el Mikado las varillas de ratán absorbén y desprenden la fragancia a tu gusto en la estancia. Tú decides como de potente quieres la fragancia en tu estancia.
· PRÁCTICO – Al contrario que las velas e inciensos, los mikados no requieren una llama de fuego continúa, lo que hace mucho más seguro la liberación del aroma. Un Mikado desprende fragancia continuamente durante día y noche, sin embargo los inciensos y velas sólo desprenden olor mientras se van quemando. Con el Milkado es tan fácil como girar la varillas de ratán una o dos veces a la semana. ¡Sin preocuparse por nada más!
